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En
el Islote del Hilario se construyó el restaurante El Diablo, que se
inserta en un edificio circular de una sola planta cuya fachada
principal está compuesta por una amplia cristalera que permite ver la
asombrosa panorámica de los extensos campos de lava. En el interior, la
habitual exhuberancia decorativa manriqueña limita sus acciones para
concentrar sus efectos y sintonizar con el ascético y acaparador
ambiente volcánico. Un ejemplo paradigmático de esta actitud es el
denominado "Jardín muerto", un pequeño espacio acristalado donde un
tronco seco y el esqueleto de un dromedario recuerdan la simbología
dramática del lugar en donde nos hallamos. En la zona del bar sí
aparecen detalles del mobiliario que recuerdan la estética pop, con
originales giros ornamentales de utensilios comunes como las sartenes,
que sirven de lámparas.
Junto
al restaurante, dos murallas de formas curvas dan acceso a los baños y
una tercera, cerrada con una cúpula decapitada, contiene un horno en el
que el calor natural sirve para cocer los alimentos. En el Islote del
Hilario es donde mejor se percibe la actividad geotérmica del subsuelo,
ya que a tanto sólo 15 metros de profundidad la temperatura superar los
600 grados. Esto obligó a utilizar novedosas soluciones técnicas en la
construcción pero también permitió crear atracciones únicas para los
visitantes.
Las
formas circulares, la pureza de las líneas o la fuerza visual de los
grandes muros de piedra volcánica perfectamente tallada refuerzan el
carácter geológico y ritual de la intervención, mientras el conjunto
logra un equilibrio entre la fusión con el paisaje y su propio
protagonismo espacial. La lectura global vuelve a demostrar que
Manrique tenía una especial intuición para crear ambientes únicos y
elocuentes combinando arquitectura, artes plásticas y paisajismo.
Parque Nacional de Timanfaya
Se encuentra en los municipios de Yaiza y Tinajo de la isla de Lanzarote.
Fue declarado Parque Nacional el 9 de agosto de 1974.
Ocupa una extensión de 51,07 km² del suroeste de la isla. Se trata de
un parque de origen volcánico. Las últimas erupciones se produjeron en
el siglo XVIII, entre los años 1730 y 1736.
Cuenta con más de 25 volcanes, siendo algunos emblemáticos, tales como
la Montaña de Fuego, Montaña Rajada o la Caldera del Corazoncillo. Aún
presenta actividad volcánica, existiendo puntos de calor en la
superficie que alcanzan los 100–120°C y 600°C a 13 metros de
profundidad.
Este hábitat volcánico se encuentra en las primeras etapas de la
sucesión ecológica (en total se encuentran unas 180 especies
vegetales), por lo que es un lugar excelente para el estudio de los
procesos de colonización y sucesión.
En 1993, UNESCO le otorgó la calificación de Reserva de la Biosfera a toda la isla. También es Zona de Especial Protección para las Aves (1994).
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