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La isla está muy alejada del concepto de Turismo de Masas, y según
la opinión de sus habitantes se debe mantener así. Se estima que el
número máximo de camas que la isla podría soportar es de 2000. La
dificultad de acceder y la ausencia de grandes playas la hace poco
atractiva para las visitas familiares. En 1984 se creó el Patronato de Turismo con sede el Valverde. Este patronato depende del Cabildo de El Hierro y es el encargado de la promoción exterior de la isla. Desde 1996 se han publicado varias cuñas publicitarias a nivel nacional utilizando el eslogan Isla de la tranquila diferencia.
Las autoridades de El Hierro defienden la idea de que la calidad debe
estar por delante de la cantidad. Como norma general, los turistas que
se acercan a la isla lo hacen de forma individual para practicar
senderismo o el denominado turismo rural.
En El Hierro existen pocas playas. En la costa occidental se encuentra una playa de arena rojiza (Playa del Verodal) de unos 100 metros de longitud. Debido a las corrientes, el baño sólo es aconsejado a nadadores expertos. En el Valle de El Golfo,
en la zona noroccidental de la isla, existen piscinas naturales
protegidas de las corrientes por un rompeolas. También se puede
practicar el baño en la pequeña cala situada en las cercanías del
Puerto de la Restinga, protegida por el dique. Al noroeste de La Restinga se encuentra la playa de Tacorón,
famosa entre los herreños. El deporte más popular del hierro es el
submarinismo, debido a la limpieza de las aguas y a la gran variedad de
fauna, que se concentra especialmente en el Mar de Las Calmas.
En la actualidad, son aptas para el baño las siguientes playas: Maceta,
Tacorón, Tamaduste, Caleta, Puerto Estaca, Restinga y Timijiraque. El
16 de noviembre de 2006 el Servicio Canario de Salud del Gobierno de Canarias emitió un informe sobre la calidad del agua de dos playas herreñas.
Los sitios más transitados por los turistas son los miradores, que
permiten vistas de todos los puntos de la isla. Los más famosos son el mirador de Las Playas en la zona oriental y el Mirador de la Peña construido por César Manrique. En él se encuentra un restaurante con vistas al Valle del Golfo.
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