| Conformada por una estructura de unos 15 metros de altura, siguiendo los cánones de la Baja Edad Media. Esta torre levantada junto a la costa, fue mandada a construir por Hernán Peraza El Viejo, posiblemente entre 1445 y 1450, aunque no se ha determinado con exactitud. Tiene planta cuadrada sobre las que se elevan tres pisos, acabando en una azotea. En ella se refugiaron Beatriz de Bobadilla y sus hijos en 1488, para defenderse de los indígenas de la isla, tras la muerte de su marido Hernán Peraza, el Joven. En 1571, la invasión de los hugonotes franceses provocó la destrucción de la torre, salvándose únicamente la estructura. El rey Felipe II ordenó su reconstrucción en 1579. Entre 1599 y 1618, fue asediada por ataques piratas que aceleraron la inhabilitación de la misma. En el siglo XVIII la torre interviene de manera relevante en la defensa del municipio de San Sebastián durante el ataque del marino inglés Sir Charles Windham; el ataque es rechazado, pero la torre queda seriamente dañada. Su restauración se realizó en 1776, cometiéndose nuevos ataques en el siglo siguiente. En la segunda mitad del siglo XIX la torre pasó al bando militar y se convirtió en depósito de municiones. En 1960 se procede a una nueva restauración, incorporándose, posteriormente, al patrimonio propiedad del Cabildo Insular, que la declara como Monumento Histórico. En la actualidad está rodeado por un espléndido parque, que lleva su mismo nombre y, en su interior, se encuentra una exposición de mapas cartográficos de La Gomera, de la Villa de San Sebastián y de la propia Torre del Conde de distintas épocas. |